TURISMO SIN RETORNO: Salar de Uyuni
Urgencia de una Tasa de Conservación y Desarrollo Comunitario
por Manuel Alejandro Nuñez Del Prado Saavedra
RESUMEN. El Salar de Uyuni, mayor ecosistema salino del planeta, ha cuadriplicado su flujo turístico entre 2021 y 2025, consolidándose como el primer destino natural de Bolivia. Sin embargo, un análisis critico de la cadena de valor turística revela una paradoja estructural: mientras el recurso natural es boliviano y las comunidades de Potosí soportan los impactos ambientales y socioculturales del masivo ingreso de visitantes, la mayor parte del valor económico generado es capturado por operadores turísticos con sede en Chile y Perú. Bolivia carece de un mecanismo fiscal que vincule el uso de sus recursos naturales con la financiación de su conservación y el beneficio de sus comunidades. El presente articulo examina los modelos internacionales vigentes, analiza el marco normativo boliviano y propone la creación de una Tasa de Conservación y Desarrollo Comunitario del Turismo Receptivo (TCDCTR) como instrumento de política pública.
PALABRAS CLAVE: turismo receptivo, tasa turística, Salar de Uyuni, desarrollo comunitario, conservación, impuesto al turista, soberanía sobre recursos naturales.
I. INTRODUCCION: EL ESPEJO DE SAL QUE NO REFLEJA PROSPERIDAD
Existe una imagen que se ha vuelto viral en millones de perfiles de Instagram, TikTok y Pinterest: la superficie reflectante del Salar de Uyuni durante la época de lluvias, convertida en un espejo infinito que duplica el cielo. Esa imagen ha sido tomada por centenares de miles de turistas de todo el mundo que llegan al altiplano boliviano cada ano para experimentar uno de los fenómenos visuales más extraordinarios del planeta. Bolivia posee el mayor desierto de sal del mundo: 10.582 kilómetros cuadrados de corteza de cloruro de sodio a 3.656 metros sobre el nivel del mar, en el departamento de Potosí.
Lo que esa imagen no muestra es la otra cara del fenómeno: las comunidades aimaras y quechuas que habitan las riberas del salar, que durante siglos extrajeron sal y criaron llamas en ese paisaje extremo, y que hoy asisten a una invasión de vehículos 4×4, drones y selfie sticks sin que los ingresos de ese turismo masivo se traduzcan en mejoras sustanciales en sus condiciones de vida. El vaciamiento económico del turismo no es una hipótesis académica: es una realidad que se puede medir en la diferencia entre los 740 millones de dólares que el turismo receptivo boliviano género en 2024 y los escasos recursos que efectivamente llegan a las comunidades del Salar.
‘El Salar de Uyuni ha cuadriplicado el flujo turístico en 2025 en comparación con la prepandemia.’ — Viceministro de Turismo de Bolivia, Diego Flores, septiembre 2025.
Sin embargo, cuadruplicar el flujo de turistas sin un mecanismo de redistribución es simplemente cuadruplicar la extracción de valor hacia el exterior. Este articulo argumenta que Bolivia necesita con urgencia una TASA AL TURISTA EXTRANJERO mecanismo ya implementado con éxito en Nueva Zelanda, Bután, Ecuador, Bali, Islandia y decenas de otros destinos que permita financiar la conservación del ecosistema único que atrae a esos turistas y beneficiar directamente a las comunidades que lo custodian.
II. ANATOMIA DE UN VACIAMIENTO ECONOMICO
2.1. El fenómeno del turismo de tránsito extractivo
El turismo de tránsito extractivo es un concepto que designa el flujo de visitantes que consume un recurso natural o cultural de un país sin que la mayor parte del valor económico generado quede en ese país. En el caso del Salar de Uyuni, el fenómeno funciona de la siguiente manera: un turista europeo, norteamericano o asiático llega a Santiago de Chile o Lima (Perú) ciudades con aeropuertos Hub de mayor conectividad internacional que los bolivianos, contrata en esa ciudad un paquete turístico que incluye el Salar de Uyuni, y cruza la frontera boliviana en un vehículo organizado por la agencia extranjera.
La agencia operadora con sede en San Pedro de Atacama (Chile) es el ejemplo paradigmático. Decenas de empresas chilenas ofrecen tours ‘Atacama + Uyuni’ de tres a cuatro días desde ese poblado fronterizo. El turista paga el paquete completo en Chile, en dólares, y la agencia retiene el margen de ganancia. Bolivia recibe, en el mejor de los casos: el consumo de combustible, el pago a guías locales subcontratados (frecuentemente en condiciones precarias), y algún gasto menor en alojamiento o alimentación local. El grueso del valor agregado: la venta, la logística, el transporte, la intermediación permanece en Chile o Perú.
Este no es un problema menor. Según datos del Viceministerio de Turismo boliviano, en enero-febrero de 2025 ingresaron al Salar 23.202 visitantes, frente a 8.600 en el mismo periodo de 2024. Si asumimos conservadoramente que el 40% de esos turistas ingresa por paquetes contratados en el exterior, estamos hablando de aproximadamente 9.280 personas cuyo gasto principal quedo fuera de Bolivia solo en esos dos meses.
2.2. Los impactos sin compensación
El masivo ingreso de turistas genera impactos que las comunidades absorben sin compensación económica proporcional. El ecosistema del Salar es extraordinariamente frágil: la costra de sal, que puede tener entre 2 y 10 metros de espesor, es sensible al transito vehicular intenso. Científicos del Centro de Investigación del Agua (CIRA) de la Universidad Mayor de San Andrés han documentado el deterioro progresivo de la superficie en las zonas de mayor concentración turística, particularmente en el área de las ‘islas’ (Incahuasi, Pescado) y el sector de los ‘espejos’ fotográficos.
Las comunidades soportan además la presión sobre sus fuentes de agua subterránea, la contaminación por residuos sólidos de los tours, la modificación de sus prácticas culturales para adaptarse a la demanda turística, y la inflación de precios locales que afecta su poder adquisitivo. Efraín Quispe, asesor del ayllu Marka Tahua, ha advertido públicamente que “la minería y el turismo no regulado están contaminando los reservorios de agua subterránea usados para consumo humano y actividades agropecuarias”.
2.3. La paradoja normativa boliviana
La Ley N 292 General de Turismo “Bolivia te Espera”, promulgada el 25 de septiembre de 2012, constituye el marco normativo vigente del sector. Su artículo 30 establece beneficios tributarios para el turismo receptivo, considerando el hospedaje a extranjeros como exportación de servicios, exento de IVA. Es decir, Bolivia actualmente le da beneficios fiscales al turismo receptivo pero no extrae ningún tributo de el. El Estado subsidia la actividad pero no participa de sus beneficios.
La Cámara Nacional de Operadores de Turismo (CANOTUR) lamenta que el Senado haya suprimido un artículo de la Ley ‘Bolivia te Espera’ que establecía un impuesto de 10 dólares al turista. Opinion.com.bo, 30 de septiembre de 2012.
Este antecedente histórico es revelador: Bolivia intento en 2012 implementar una tasa al turista de apenas 10 dólares, y fue eliminada antes de promulgar la ley. Hoy, catorce años después, el contexto ha cambiado radicalmente: el flujo turistico al Salar se ha cuadriplicado, la conciencia global sobre turismo sostenible es mucho mayor, y decenas de países han implementado con éxito mecanismos similares. El argumento de que “la tasa espantara turistas” ha sido empíricamente refutado por la experiencia internacional.
III. LA EXPERIENCIA INTERNACIONAL: MODELOS QUE FUNCIONAN
El establecimiento de tasas al turista no es una idea radical ni experimental. Es una práctica consolidada en más de 60 países y centenares de ciudades, con evidencia empírica solida sobre su efectividad para financiar conservación y desarrollo comunitario. Examinemos los modelos más relevantes para el caso boliviano.
3.1. Bután: el modelo de alto valor, bajo volumen
El Reino de Bután representa el ejemplo más sofisticado de gestión del turismo como instrumento de desarrollo sostenible. Desde 1974, cuando abrió sus fronteras al turismo internacional de forma controlada, Bután aplica el principio de “alto valor, bajo volumen”: se admiten pocos turistas pero cada uno paga un monto significativo que financia directamente el desarrollo del país.
La herramienta central es el Sustainable Development Fee (SDF) — Tasa de Desarrollo Sostenible. Vigente en su forma actual desde 2022, la SDF es actualmente de 100 dólares por persona por noche, vigente hasta 2027. Los fondos se destinan por mandato constitucional a educación gratuita, atención medica universal para todos los ciudadanos butaneses, conservación de bosques y vida silvestre, preservación del patrimonio cultural y modernización de infraestructura. Bután es el único país del mundo con balance de carbono negativo, absorbe más CO2 del que emite, y el turismo contribuye decisivamente a financiar esa condición.
La lección de Bután para Bolivia es que una tasa al turista, correctamente diseñada, no solo no espanta visitantes sino que atrae un perfil de turista de mayor poder adquisitivo y mayor respeto por el destino. El turista que paga 100 dólares adicionales por día valora más lo que visita.
3.2. Nueva Zelanda: el modelo más replicable
Nueva Zelanda introdujo en 2019 el International Visitor Conservation and Tourism Levy (IVL) — Tasa de Conservación y Turismo para Visitantes Internacionales. La razón declarada por el gobierno neozelandés fue precisa: garantizar que los visitantes internacionales contribuyan a los costos de mantenimiento de los servicios, experiencias e infraestructura que utilizan durante su estadía.
El mecanismo es elegante en su sencillez: el IVL se cobra como parte del proceso de visa o de la Autoridad Electrónica de Viaje (ETA), antes de que el turista llegue al país. Actualmente fijada en NZD 100 (aproximadamente 60 dólares estadounidenses), la tasa se recauda sin depender de operadores locales y se divide en partes iguales entre infraestructura turística y actividad de conservación. En su primer año de implementación, genero NZD 80 millones.
Este modelo es particularmente relevante para Bolivia porque resuelve el problema de las agencias extranjeras: si la tasa se cobra en el momento del visado o al ingreso al pais, es irrelevante donde el turista compro su paquete. El turista que ingreso a Bolivia con un paquete chileno paga la misma tasa que el que contrato su tour en La Paz.
3.3. Galapagos (Ecuador): el modelo del sitio unico
Las Islas Galápagos representan el caso más directamente aplicable al Salar de Uyuni: un ecosistema único e irrepetible que es el principal atractivo de un país sudamericano. Ecuador cobra una tarifa de entrada al Parque Nacional Galápagos de 100 dólares para turistas internacionales. Esos fondos financian directamente la conservación del ecosistema, el control de especies invasoras, la investigación científica y los proyectos de desarrollo comunitario para la población del archipiélago.
El resultado es un ecosistema que, a pesar de recibir alrededor de 270.000 visitantes anuales, mantiene índices de biodiversidad estables y comunidades locales con índices de desarrollo humano superiores al promedio ecuatoriano. La tasa de conservación de Galápagos es un referente mundial porque demuestra que el turismo puede ser el mecanismo de financiamiento de su propio control.
3.4. Cuadro comparativo de modelos internacionales
Pais / Destino | Monto | Mecanismo de cobro | Destino de fondos |
Bután | USD 100/noche | Visa / al ingreso | Educación, salud, conservación, infraestructura |
Nueva Zelanda | NZD 100 por visita | Visa / ETA electrónica | 50% conservación + 50% infraestructura turística |
Galápagos, Ecuador | USD 100 por visita | Entrada al parque nacional | Conservación ecosistema + comunidades locales |
Bali, Indonesia | USD 10 por visita | Al ingreso a la isla | Cultura y medio ambiente |
Islandia | EUR 3 por noche | Alojamiento | Infraestructura y naturaleza |
Japón | USD 9 por salida | Impuesto de salida del país | Servicios turísticos y promoción |
Palau | USD 100 por visita | Al ingreso / visa | Conservación marina |
Bolivia — PROPUESTA | USD 50 por visita | Al ingreso / visa / frontera | 35% conservación + 30% comunidades + 20% infraestructura + 15% promoción |
Fuente: Elaboracion propia con datos de Trafalgar Tours (2025), Wikipedia Tourist Tax (2026), Climate Cosmos (2025), Pew Charitable Trusts (2026), WEF (2023).
IV. FUNDAMENTO CONSTITUCIONAL Y LEGAL EN BOLIVIA
La propuesta de una tasa al turista extranjero no solo es técnicamente viable sino constitucionalmente robusta. La Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia provee múltiples bases normativas que no solo permiten sino que en algunos casos obligan al Estado a actuar en este sentido.
El articulo 337 de la CPE establece que “el turismo es una actividad económica estratégica que deberá desarrollarse de manera sustentable”. La sustentabilidad no es un adorno retorico: implica que el Estado tiene el deber constitucional de garantizar que el turismo no agote los recursos que lo hacen posible. Una tasa cuyo destino sea la conservación de esos recursos es, por tanto, una exigencia constitucional.
El articulo 30 de la CPE, sobre los derechos de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, establece el derecho “a que sus instituciones sean parte de la estructura general del Estado” y “a la gestión territorial indígena autónoma”. Las comunidades aimaras y quechuas del Salar tienen, por mandato constitucional, el derecho a participar en la gestión de los recursos de su territorio. Una tasa turística con distribución directa a esas comunidades es la materialización de ese mandato.
El articulo 355 establece que “la inversión extranjera estará sujeta a la jurisdicción, a las leyes y a las autoridades bolivianas”. Las agencias de viaje chilenas y peruanas que operan en territorio boliviano con sus propios vehículos y guías, sin registrarse ni tributar en Bolivia, operan en clara contradicción con este principio constitucional.
Finalmente, el articulo 342 impone al Estado el deber de ‘velar por que el aprovechamiento de los recursos naturales no perjudique el medio ambiente’. El ecosistema del Salar es un recurso natural que está siendo aprovechado turísticamente: el Estado tiene la obligación constitucional de garantizar la financiación de su conservación. La tasa turística es el instrumento fiscal natural para cumplir ese mandato.
- PROPUESTA: TASA DE CONSERVACION Y DESARROLLO COMUNITARIO DEL TURISMO RECEPTIVO (TCDCTR)
En base al análisis comparado y al marco constitucional boliviano, se propone la creación de la Tasa de Conservación y Desarrollo Comunitario del Turismo Receptivo (TCDCTR) con las siguientes características:
5.1. Sujeto pasivo y monto
Todo turista extranjero que ingrese al territorio boliviano con fines turísticos estará sujeto al pago de una tasa de USD 50 (cincuenta dólares estadounidenses) o su equivalente en bolivianos al tipo de cambio oficial o referencial. Este monto se sitúa en un rango comparable al de destinos como Galápagos (USD 100), Palau (USD 100) y Nueva Zelanda (NZD 100), siendo significativamente inferior a Bután (USD 100 por noche) y perfectamente coherente con el perfil del turista internacional que visita Bolivia — quien ha invertido centenares o miles de dólares en su viaje transcontinental. Es determinante subrayar que la tasa aplica exclusivamente a personas extranjeras que ingresan con motivos turísticos; los ingresos por comercio, trabajo, salud, transito o residencia quedan fuera del ámbito de aplicación. Los ciudadanos de países fronterizos con Bolivia (Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Perú) que ingresen por cruces terrestres con fines no turísticos estarán exentos mediante declaración jurada ante el Servicio de Migración.
5.2. Mecanismo de cobro
La tasa se cobraría por tres vías simultaneas: (i) integrada al proceso de trámite de visa en embajadas y consulados bolivianas en el exterior; (ii) cobrada en puestos de control migratorio en aeropuertos internacionales al momento del ingreso; (iii) cobrada en puestos fronterizos terrestres habilitados para el ingreso de turistas. Para los nacionales de países con convenio de exención de visa, el cobro se realizaría exclusivamente al momento del ingreso físico. Se implementaría un sistema digital de pago previo (similar al ETA australiano o neozalandes) para facilitar el proceso.
5.3. Distribución de los fondos
Los recursos recaudados se depositarían en un Fideicomiso Publico de Turismo Sostenible (FPTS), administrado por un Directorio integrado por representantes del Viceministerio de Turismo, los gobiernos departamentales con mayor flujo turístico, los municipios de las zonas de influencia y representantes de las comunidades indígenas certificadas por el Ministerio de Autonomías. La distribución seria:
Destino del Fondo | Porcentaje | Objetivo especifico |
Fondo de Conservación de Sitios Naturales Turísticos | 35% | Salar, Madidi, Titicaca, Yungas, Lagunas de Color |
Fondo de Desarrollo Comunitario | 30% | Distribuido a comunidades del área de influencia turística |
Fondo de Infraestructura Turistica | 20% | Caminos, señalética, centros de interpretación, saneamiento |
Fondo de Promoción Internacional de Bolivia | 15% | Marketing internacional, participación en ferias, plataformas digitales |
5.4. Estimación de recaudación
Con el flujo actual de aproximadamente 991.000 turistas internacionales anuales registrados en 2024 y una tasa de 50 dólares aplicable a personas extranjeras con fines turísticos, estimando que el 85% del total califica como turista, la recaudación anual seria de aproximadamente 42 millones de dólares. Considerando el crecimiento proyectado del 25% anual para 2025 y 2026, la recaudación podría superar los 55 millones de dólares anuales en 2027. Distribuidos según la formula propuesta, las comunidades del Salar de Uyuni y otros destinos recibirían directamente entre 12 y 16 millones de dólares anuales, una transformación económica de escala histórica para esas comunidades.
VI. CONCLUSION: EL SALAR NO PUEDE SEGUIR SIENDO GRATUITO PARA QUIENES AFECTAN ESTE ECOSISTEMA UNICO EN EL MUNDO.
El Salar de Uyuni es propiedad de todos los bolivianos. Sus imágenes circulan por el mundo, generan millones de dólares en ingresos para agencias extranjeras, y atraen a centenares de miles de turistas que consumen un recurso que pertenece a las comunidades del altiplano potosino. Que esas comunidades no reciban una compensación justa y directa de ese uso no es solo una injusticia económica: es una violación de los principios constitucionales que rigen el Estado Plurinacional de Bolivia.
El argumento de que una tasa turística espantaría visitantes ha sido empíricamente refutado por la experiencia de Nueva Zelanda, Bután, Ecuador y decenas de otros destinos. El turista que visita el Salar de Uyuni, que ha pagado un vuelo intercontinental y un paquete de varios cientos de dólares no va a cancelar su viaje por una tasa de 50 dólares aplicable exclusivamente a extranjeros con fines turísticos. Pero esos 50 dólares, multiplicados por 840.000 turistas con fines turísticos, son 42 millones de dólares anuales para conservar el ecosistema que hace posible el turismo y para dignificar la vida de las comunidades que lo habitan.
“El turismo puede ser el mecanismo de financiamiento de su propio control.” Principio del turismo regenerativo, City Nation Place, 2020.
Bolivia tiene en el Salar de Uyuni un activo natural extraordinario que el mundo entero desea visitar. La pregunta no es si cobrar o no cobrar por ese acceso: la pregunta es cuánto tiempo más puede Bolivia regalar ese acceso mientras sus comunidades no se benefician y su ecosistema se degrada. La Tasa de Conservación y Desarrollo Comunitario del Turismo Receptivo no es una medida punitiva ni proteccionista: es un instrumento de justicia distributiva, soberanía sobre los recursos naturales y responsabilidad intergeneracional.
El proyecto de ley que acompaña a este articulo traduce estos argumentos en norma jurídica. La Asamblea Legislativa Plurinacional tiene la oportunidad histórica de convertir a Bolivia en el primer país sudamericano después de Ecuador con Galápagos en implementar un modelo de turismo verdaderamente sostenible que coloque a las comunidades locales en el centro del beneficio económico. El espejo de sal merece algo más que reflejar la prosperidad ajena.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS Y FUENTES
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Bhutan Tourism. (2023). Sustainable Development Fee. bhutan.travel/journal/editorial/bhutan-s-sustainable-development-fee
City Nation Place. (2020). Exploring tourism taxation as a method to fund a regenerative future. citynationplace.com
Climate Cosmos. (2025). 8 countries that tax tourists to fund conservation. climatecosmos.com
Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia. (2009). Arts. 30, 337, 342, 355.
Gobierno de Bolivia. (2012). Ley N 292 General de Turismo ‘Bolivia te Espera’. Gaceta Oficial del Estado.
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London Business School. (2023). Pricing solutions to Bhutan’s sustainable tourism policy.
Mongabay Latam. (2025, mayo 12). Bolivia: comunidades del Salar de Uyuni rechazan la minería y apuestan al turismo.
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Pew Charitable Trusts. (2026, marzo 11). How island nations can harness tourist dollars for conservation.
RTVU UTO. (2026, abril). Gobierno impulsa infraestructura turística en el Salar de Uyuni con inversión millonaria.
Selective Asia. (2024). Understanding Bhutan’s Sustainability Development Fee.
Wikipedia. (2026, abril). Tourist tax. En.wikipedia.org/wiki/Tourist_tax
World Economic Forum. (2023, septiembre). How is Bhutan trying to become a sustainable tourist destination?
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